domingo, 13 de junio de 2010

La Santificación, parte 2.

En la primera parte hable acerca de la Salvación y el camino que entonces todo creyente comienza, siendo santificado en la Palabra, llevando su alma a crucificar todos sus deseos y voluntades, llevándolas a la cruz, crucificándolas cada día, renovando nuestra mente a diario por medio de la Palabra de Dios, recibiendo la Palabra implantada que tiene poder para salvar nuestras almas.
Vimos que este proceso, empieza a ocurrir en todo creyente, aquel que diga que no ha pasado por esto, y que no lo está haciendo a diario, entonces es porque ha errado su camino, se ha apartado del verdadero camino, porque el camino que el Señor nos lleva a caminar, se ve reflejado en nuestra vida, no es un conocimiento que adquirimos, sino más bien una revelación que es dada al hombre interior y todo el ser, a través de la obediencia es santificado, siendo cada ves más semejante al Señor, tanto en Palabra como en obra. Vimos que este proceso generalmente nos va a llevar el resto de nuestros días, pero esta es la voluntad de Dios, que seamos semejantes a Su Hijo.

Ahora, muchos recién convertidos, leen estas palabras, pueden estar de acuerdo, pero se ven ante un tremendo desafío, no saben por donde comenzar, ¿Cómo hacer, para empezar a andar el camino que Cristo quiere que andemos, y ser agradables a Él?

Antes de continuar, quiero aclarar, que yo en este caso te estoy mostrando lo que el Señor me ha mostrado a mí, pero no debemos ser pragmáticos, recíbelo todo, analízalo con la Palabra del Señor y ojalá cuentes con la ayuda de tu pastor, y lo que te parezca que no esta bien, puedes muy bien desecharlo, recibe ante todo, hermano mío, lo que viene del Señor, eso es lo bueno para ti.

Muchos comienzan, llenándose de una buena cantidad de conocimientos, empiezan a leer libros cristianos, a aprender estas verdades en sus mentes, algunos empiezan a asistir a diferentes iglesias, a escuchar programas radiales, a ver películas, es como un gran clamor, ¡necesito llenar esta hambre de Dios!
Y estas cosas no son malas hacerlas, pero hermanos, tenemos que ser sabios como serpientes y mansos como palomas ( Mat 10:16 ), si tú concentras tu esfuerzo en lo que sabes que te ha estado deteniendo, entonces vas a ser mas efectivo.
Por ejemplo, acabamos de llegar al Señor, ahora somos salvos por la fe en Cristo Jesús como nuestro salvador, ¿Verdad?, aquí todos deben decir, ¡Verdad! Pero en nuestra vida antigua, teníamos problemas con el ocultismo, brujería, agüeros, y todo lo relacionado, y queremos de una vez por todas ser libres de esto, ¿Qué hacer?, bueno ya eres limpio por dentro, ahora debes limpiar por fuera, no esperes que el Espíritu Santo venga y tome la mano para llevarte a hacer lo que debes hacer, por ejemplo, si tu casa esta llena de libros de ocultismo, debes romperlos y botarlos donde nadie los pueda encontrar, esto solo para que nadie los vaya a encontrar y otra persona vaya a ser esclavo de lo mismo, si tienes cuadros, estatuas, amuletos, fotos relacionadas, ropa, todo lo que de alguna forma este relacionado con esto, debe salir de tu vida.
Ahora, espera un poco, no salgas corriendo a buscar y botarlo todo, no obres por impulsos, todo debe hacerse por fe. Ojalá puedas contar con la colaboración de tu pastor, así los dos podrán orar juntos, y TÚ, porque tu así lo crees, te deshaces de todo esto. ¿Por qué recalco tanto en que seas TU quien lo debe hacer? Porque estas cosas externas, han sido primero en tu corazón, y si tú decides sacarlos, también se irán de tu corazón.

Santiago 1
21 Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.
22 Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.


Entonces, la santificación es también practica, no podemos hablar de santificación si no ponemos por obra lo que el Espíritu nos dice que debemos hacer. Otro ejemplo, antes eras una persona grosera, mal hablada, nombrabas al Señor, pero más como blasfemia, decías groserías, hablabas del sexo opuesto solo con doble sentido y lujuria, e insultabas, gritabas, y peleabas, gritabas a toda hora, y habías llegado a la conclusión de que tu eras así, que le vamos a hacer. No, ahora eres hijo, hija, de Dios, y debes santificar esta parte de tu vida, debes dejar de decir estas palabras. ¿Cómo? No te preocupes, en cuanto te lo propongas el Señor te va a ayudar por medio de su Espíritu. Pero no esperes que venga el Espíritu y te cierre la boca, NO, la boca la debes cerrar tú, te doy un consejo, así podrías llegar a ser un gran y poderoso guerrero de oración, por cada maldición, grosería que salga de ti, debes orar 5 minutos. Esto es algo que a mí me ha servido, no lo vas a encontrar en la Biblia, pero es un consejo. Pero esfuérzate, no puedes esperar cambio si no te esfuerzas, y vas a verlo, el Señor te ayudara cuando Él así lo considere necesario, él decide cuando y como, y tú debes esforzarte. Ahora, por favor, no vayas a decir que yo te dije que podías decir groserías, que solo deberías orar después, NO, te digo mi hermano esto como concesión, porque yo también he estado en el sitio donde tu estas, y sé que si comienzas poco a poco lo lograras con la ayuda del Señor, hasta que llegue el momento que ya no dirás groserías, tu hablar será solo para el Señor, y se habrá formado un hambre en ti por la oración que no la dejaras.


Hermanos, la santificación es nuestra ofrenda diaria a Dios, nosotros debemos ponerla en el altar, recuerda, esto no lo das a Dios, lo ofreces porque lo quieres agradar, pero esto solo te sirve a ti mismo, Dios es Santo, muy Santo es Él. Todo esto debes hacerlo porque lo amas a Él y quieres estar con Él, quieres ser como Él es. A medida que vas siendo santificado, el Señor te estará revelando cosas a tu corazón, MARAVILLOSOS tesoros, solo para ti, nadie más los puede recibir, solo TÚ, porque él los ha preparado solo para ti, y están ahí, esperando por ti.

Romanos 12
1 ASI que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable á Dios, que es vuestro racional culto.
2 Y no os conforméis á este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Cuando llegamos al Señor, y venimos de un mundo de pecado, muchas veces hemos llevado una vida en la cual hemos herido, y dañado otras personas, aun a nuestros familiares, posiblemente ha habido infidelidad, violencia, engaño, y aun algunos hemos llegado muy abajo y hemos visto las partes más oscuras del mundo, donde aun la gente del mundo tiene miedo a ir a esas áreas, donde está el asesinato, la violación, el robo, la esclavización de otras personas, el secuestro, prostitución, la blasfemia, etc. Pero todo esto lo hacíamos porque no conocíamos a Jesús, y éramos hijos de la maldad, del pecado, no sabíamos que era la luz, pero cuando Dios en su gran amor, no saco del estiércol en donde algunos hemos estado, y nos limpio de nuestros pecados, y nos trajo a su maravillosa luz, entonces somos hechos hijos de Dios, todos estos pecados, TODOS, sin excepción son PERDONADOS. NO HAY PECADO, POR TERRIBLE QUE PAREZCA QUE EL SEÑOR NO PERDONE ( Col 2:13 ), solo debes venir a él y humillarte en su presencia, recibirlo en tu corazón, arrepentirte de tus pecados, y hacerlo a él, a Jesús el Señor de tu vida, el Rey de tu vida, y la Palabra de Dios dice que todos tus pecados serán perdonados. Realmente el mundo va a ser condenado por un solo pecado, NO CREER A LA LUZ, NO CREER EN JESÚS. Pero Jesús no vino a condenar el mundo, sino a que el mundo sea salvo por él, si tu no lo recibes, eres tu el que te condenas a una vida apartada de él.
Y cuando llegamos a Jesús, y queremos poner todo en orden, vemos mucha gente herida, familias destruidas, hijos dejados, esposas maltratadas, ¿Qué hacer?
No te apresures, pero debes comenzar lo mas pronto posible, es muy importante hermano, hermana, que cuentes con la ayuda de tus pastores, debes ir a ellos y explicarles que ahora quieres organizar tu vida, que tú quieres su ayuda espiritual y practica, diles lo que sientes en tu corazón, pero recuerda, y esto sobre todo a las señoras, no se queden en el llanto, el llanto es una expresión del cuerpo, pero ahí cosa practicas que debes hacer. Lo primero es pedir perdón, tu ya eres perdonado ante Dios, pero debes pedir perdón en cuanto te sea posible, a las personas que dañaste, esto no es un requisito, pero es algo muy bueno para el alma, pruébalo y vas a ver como si te quitaran una tonelada de encima. Pero tampoco te apresures en esto, he visto matrimonios destruidos, porque el hombre le pide perdón a su mujer por alguna infidelidad, y ella no logra entenderlo ni perdonarlo, y terminan separándose. Todo, debe hacerse en oración, amor, y verdadero arrepentimiento, no en un impulso. Por favor, consúltalo con tu pastor.
Hermano, debes congregarte ( Hechos 2:46-47, 5:42 , 2 Cor 1:1 observa que muchas cartas están dirigidas a las Iglesias), esto es parte de la santificación, es en la Iglesia que aprendemos a someternos, a obedecer, al amor de hermanos, la humildad, y muchas otras cosas, que NO podrás aprender en otra parte, si el diablo te ha engañado a pensar que no necesitas una Iglesia, que el Señor esta en todas partes, debes despertar, el diablo te está aislando, para luego devorarte. ¿Pero es que Dios no esta en todas partes? Dirá alguno, SÍ, pero el Señor quiere que nos congreguemos y nos sujetemos unos a otros, el Señor no va a escribir una Biblia especial para ti, es una Palabra para todos, y ahí dice: Juan 13:35 "En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros. " A la Iglesia no va la gente sin problemas, si algunos hermanos han alcanzado un nivel de fe, que les permite compartir su fe y su experiencia con otros, además de esto tienen un llamamiento a hacerlo, pero en general, los que vamos a la Iglesia es porque necesitamos del Señor, necesitamos ayuda, queremos estar cerca del hermano, queremos ser bendecidos, creemos que Dios puede actuar por medio de cualquier hermano. A la Iglesia van los enfermos a ser sanados, y una vez sanados se quedan a ayudar a otros.
Alguien muy amado y cercano a mí, me decía: “Yo no voy a la Iglesia porque los pastores solo quieren la plata, y robarnos.”
Hermanos, cuando tú vayas a la Iglesia y hagas algo dentro de la Iglesia, hazlo para El Señor, no para los hombres, es cierto que bendecirás a muchos, pero no lo des a los hombres sino a Dios, sino sientes así, y piensas otra cosa, mejor que no des nada, pero no dejes de ir, No juzgues en tu corazón hermano, NO juzgues y no serás juzgado, no digas YO NO JUZGO, PERO… porque en el momento que tú piensas no voy por esto, estás juzgando, y te estás apartando de la ley de la vida, a decir, el Amor. ¿Cómo voy a aprender sujeción, si no puedo confiar sino en mí mismo? ¿Cómo voy a recibir lo celestial, si lo poquito terrenal me cuesta tanto? Sed libres hermanos, el Señor nos ha hecho libres, dejemos toda malicia, el amor todo lo cree, como será el amor, ¡que creyó en mí! El amor ha creído en ti, deja tus suspicacias y se libre de todo eso hermano.
He hablado acerca de la parte practica y evidente de la santificación, dejar las cosas evidentes que nos atan, así como de la necesidad de congregarnos, ahí otro punto crucial en la santificación, sin esto no lo vas a lograr, y es la Lectura de la Palabra y la Oración.
¿Quieres saber lo que Dios piensa de ti? Tienes que escucharlo, ir a tu cuarto, cierra la puerta ( Mateo 6:6 ), dobla tus rodillas y ora al Padre en el nombre de Jesús, que esto sea lo primero que haces a diario, ora hermano, ora constantemente, no te estoy diciendo, pide, pide, te digo, ora, deja que Dios escuche lo que hay en tu corazón, cuando estés orando, ten la Biblia a la mano, ten un orden para leer la Palabra, por ejemplo lee primero los evangelios ( Juan, Mateo, Lucas, Marcos), luego hechos, las cartas de Pablo, Romanos, Gálatas, etc. Cuando estoy orando me gusta leer los Salmos, lo hago al final, leo y medito en lo que dice el Salmo, no lo veas como algo que alguien escribió hace mucho tiempo, debes verlo como tu palabra de Dios para ti hoy. La oración consta de varias partes, la adoración, dile al Señor todo lo que él significa para ti, dile cuanto lo amas, dile los sueños que tienes, cántale si quieres, adóralo. También debes dejar conocer tus peticiones, lo que quieres que el Señor haga por ti, hazlo en fe, sabiendo quien te escucha ( Santiago 1:6 ), no como pidiendo una limosna, sino como quien va a su Padre y le pide con respeto y sometimiento algo. También debes leer, que es en parte escucharlo a ÉL, y por último, debes estar en silencio delante de él por unos minutos, no solo en silencio de labios, sino de peticiones y tu corazón debe estar atento, como mirando al invisible, esperando en Él, de esta forma, yo he recibido profecías, revelaciones, momentos realmente celestiales, hermanos, solo con escuchar lo que Dios quiere decirte.
Mis hermanos, esto era lo que quería compartirles acerca de la Santificación, ÉL Señor que es poderoso para formar en cada uno de nosotros la imagen de Cristo, Su amado hijo, nuestro Salvador y Señor, a Él sea toda la Gloria por siempre. Bendiciones.

Henry Padilla Londoño

2 comentarios:

  1. Querido hermano Henry,
    Muchas gracias por su entrada, me gustó mucho. Gloria a nuestro gran Dios.
    Quisiera pedirle una opinión, me gustaría si me podía decir qué opina de lo que se llama "programación neurolingüistica, PNL". Me gustaría mucho saber su opinión.
    Bendiciones.

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  2. Bueno, debo confesar que no sabia lo que significaba el termino, y lo tuve que buscar en wikipedia. Por lo que dice la definición:
    "es un sistema que pretende preparar («programar») la mente de manera sistemática"
    … "Deriva del estudio de cómo las mejores personas en distintos ámbitos obtienen sus sobresalientes resultados. Trata sobre las ideas y las personas, de comprender y organizar sus propios éxitos de tal forma que pueda disfrutar de muchos más momentos exitosos. Un objetivo es el de construir nuevas opciones de aprendizaje."
    Por lo que me dice la definición, es un sistema de pensamiento "mas", que intenta mostrar la grandeza del "YO", poniendo al hombre como su propio Dios, y en final negando la existencia de un Dios Todopoderoso que todo lo ha creado, tiene, por lo que leí, similitudes con las ciencias orientales, como la yoga, la mediación trascendental, y otras, que intentan llevar el ego propio al sitio donde solo Dios debe ocupar.
    Yo en particular, toda doctrina o teoría, que no pueda recibir o aceptar a Cristo como el centro, o que este en contraposición a la fe cristiana, la desecho. Aunque llegara a mostrarse que es un método excelente de aprendizaje y quizás de desarrollo, no lo querría, puesto que la Palabra enseña que es el espíritu renacido y redimido por Cristo en la cruz, que recibe la vida eterna, todo conocimiento de este mundo o de cualquier parte, palidece ante la VIDA, la verdadera Vida que es Jesús. Espero mi opinión le sirva de algo, hermana esperanza. Desechando todo lo que pueda de alguna forma serme obstáculo para agradar a mi Señor.

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